De Lages a Curitiba

wpid-cam01136.jpg

Sali de Lages en el camión de Rogerio, que iba a buscar muebles a Videira. Nada sabía de esa ciudad en el medio del mapa. Pero fue una de las mas gtatas sorpresas en lo que va del viaje. Entre morros, pequeña y muy pintoresca. Con más espíritu italiano que alemán y más que agradables ciudadanos.
Fueron muchas las muestras de solidaridad y afecto. Conocí a Jorge, que enseguida me convidó cervezas artesanales y me invitó a cenar junto a su esposa. Los empleados del shopping se ofrecieron a darme una mano sin pedirles nada, lo mismo que los bomberos, junto a quienes acampé y charlamos un buen rato.
A cada paso sentí afecto, lo mismo que se repitió em el cercano pueblo de Arroio Trinta, donde la influencia italiana se hace sentir en la calidez de la gente.

HOTELERÍA GRATUITA

Me preguntan donde duermo. Cuando no tengo invitaciones en casas, lo hago en carpa. En Brasil, las estaciones de servicio más grandes son casi como un hotel sin cuartos. Pongo como ejemplo la de la foto, en Arroio Trinta, un pueblo de Santa Catarina: Armé la carpa en el quincho donde lavan autos, que tiene sofá y mesa. En el baño hay ducha con agua caliente y jabón, y tiene dispenser con agua helada y caliente, café y toma para cargar el celular y wi fi. También vigilancia 24 hs. Todo gratis y entre eucaliptos. Algo más se puede pedir?
Varios de los tramos entre estos pueblos los hice con gente que se ofreció a llevarme sin que yo hiciera dedo. Incluso el despachante de una estacion de servicio me llamó para decirme que me iban a llevar. En Iomeré me dieron un city tur solo por voluntad. Saliendo de Videira me llamaron desde dentro de un restautante para que pasara a comer.
No son todas las regiones así, pero éste rincón de Santa Catarina será inolvidable.
Treze Tílias, pueblo de 6 mil  colonización austríaca esta dormido, con muy poca actividad. Arroio Trinta, pese a tener la misma escala, tiene todo el sabor de sus orígenes italianos.

wpid-cam01090.jpg

Pasé por el hermoso pueblo de Río das Antas, donde tuve una atención especial en los bomberos, verdaderos amigos deeste caminante en más de una oportunidad. El cuartel de bomberos de Rio Das Antas en el que pasé la noche está junto al Río dos Peixes. Me facilitaron lavarropas así que tendré todo limpito y mientras se seca, se puede contemplar el último sol del día.

De río das antas me llevaron a Caçador, una ciudad con poco brillo, desde donde viajé en el camión del amigo Jefersson hasta São Mateus do Sul en forma directa, un tramo de más de 200 km. Un nuevo estado, Paraná, era la antesala al Brasil más colorido.

wpid-cam01109.jpg

TODO ESTO PARA MI

Creer y reventar. Después de caminar 8 km por la BR 476 desde São Mateus hacia Curitiba me acerqué al único local visible al costado de la ruta, el restaurante y churrascaria “Recanto dos Amigos” para pedir un lugar para armar la carpa.
Después de conversar un rato Ivan Cantu, el padre de Luan Cantu, me invitó a cenar y pasar la noche en un cuarto de su propiedad.
Bife sabrosísimo, papas fritas, arroz, porotos, ensaladas varias. No pude con todo, más si con la convicción de que el camino provee y yo por eso, doy gracias.

Llegue a Curitiba de un solo tirón en otros casi 300 km de Carona que me dejó en la linea verde, sobre la autopista que va a São Paulo. caminé hasta el centro y pude comprobar que el modelo urbanístico que le da fama a la ciudad, es más que marketing, funciona y enorgullece a los curitibanos.

Anuncios

tu opinión nos ayuda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s