De Cúcuta a San Miguel

Cuando a pie atrás quedó la frontera caliente entre San Antonio y  Cúcuta, en la que a diario miles de bachaqueros ganan su sustento pasando comida y combustible mientras paramilitares y funcionarios hacen el negocio gordo, sentí que se había acabado un tramo inolvidable del Camino a Veritvania.
Colombia me recibió como es de esperar, con esa calma latina en la que todo sucede, y después de 10 horas de caminos de curvas, precipicios y paisajes hermosos llegué a Bucaramanga, donde Andrés, un amigo veritvano, me esperaba. Empiezó así un nuevo tramo, el octavo país de esta segunda etapa.

GRACIAS AMIGO!!

Justo cuando iba a entrar a Colombia con unos pocos bolívares que aún me quedan y que del otro lado de la frontera para poco sirven, recibí esta donación de 50 dólares de parte de Marcos Camargo, de Brasil, a quien no conozco en persona pero de esta manera agradece el incentivo que le significa Camino a Veritvania. Él, siguiendo estos pasos, ha decido empezar su camino para fin de año.
Cada vez que hay una necesidad, El Camino Provee. Pero es tanta la gente a la que debo agradecer que siento que ya queda chica esa frase.
Gracias Veritvano!

HOSPITALIDAD COLOMBIANA

Desde que entré a Colombia he recibido muchas invitaciones de amigos y viajeros. La primera parada es aquí, en la casa de Andrés Bermudez, quien está esperando el día que cumpla 18 años para salir a recorrer Sudamérica. Vamos Camino a Veritvania.

Rina Dominguez es una amiga hondureña que el facebook me dio. Ella un día salió a recorrer América latina y llegó a Argentina, antes de regresar a San Pedro Sula. Antes y durante su gran viaje por 10 países traté de aportarle mi conocomiento, para que tomara confianza e impulso. Ella se animó y pudo ver con sus propios ojos la historia verdadera de nuestros pueblos.
Ayer aquí en Bucaramanga recibí cien dólares que ella me envió. Me pidió que con ellos compre atún, tomate, pan y bananas. Así será.

SAN GIL

Si hay algo que a mi me cuesta mucho es subir montañas, por eso llegué cansado a la cima del Cerro La Gruta. Pero a mi amiguito Duvan Gustavo no le costó nada Emoticono smile Con él y su tío Versos Del Guanenta, que me invitó a si casa, estamos recorriendo este hermoso pueblo de los andes colombianos.

Temprano en San Gil los colombianos van a misa, o al mercado. Las calles lentamente empiezan a vestirse de amarillo, azul y rojo porque esta tarde la selección juega nada menos que contra Venezuela. Yo sigo hacia Bogotá, feliz de andar.

EN BOGOTÁ CON CLEMENT

El francés loco que conocí en Surinam el día de mi cumpleaños. Con él recorrí Guyana sin pagar una noche de alojamiento ni un transporte, atravesamos la selva y llegamos a Venezuela.
Nos reencontramos en San Cristóbal y los caminos se unieron hoy una vez más en la capital colombiana. Él mañana regresa a Europa, yo sigo hacia el sur. Está feliz de haber aprendido a viajar sin plata ( lo que nos regalaron en Guyana alcanzó para llegar acá) y dejamos planteada la idea de algún otro viaje juntos.

GRACIAS AMIGO!

El mundo está lleno de gente buena. Eso es lo que va a comprobar Luis cuando en diciembre empiece a recorrer Sudamérica. Gracias por este aporte amigo,a partir de hoy hay jeans y zapatos para evitar el tramo frío que se viene, Camino a Veritvania.

ADIOS BOGOTÁ

Una ciudad que llevaré en un gajo de mi corazón de mandarina. Porque fue la ciudad de la gente, en la que despedí al francés loco Clement, el gran compañero que me dio el viaje.
Porque conocí a Stheffy en La Plata durante el viaje experimental sin dinero de 2013, desde entonces, ella siempre ha sido mi arequipe. Volvió a vivir a Colombia en 2014 y ahora nos unimos un instante.
Porque conocí a mi familia colombiana, Olga, Cindy y Laura, que me abrieron las puertas de mi casa.
Porque paseé por las poesias de la vida con Ángela y Sandra y por la prosa con Matías.
Porqué viajé con Fernando y Ángela Patricia.
Nunca me había sentido tan consentido por tanta gente como en esta semana, mimado de sabores. La capital me tinturó su formalidad y hasta me regaló el atuendo de invierno.
El principal problema de los ciudadanos es no saber qué es una ciudad, no saber descubrir su dulzura y quedarse en su estructura.
Bogotá, gracias por estar Camino a Veritvania.

MOCOA, PUTUMAYO

A las puertas de la selva colombiana, esta capital departamental del sudoeste se encuentra sobre la carretera 45 que tiene un gran futuro como vía de comunicaciòn internacional porque reduce en 6 horas el tramo Quito – Bogotá respecto a la Panamericana.
Mocoa está rodeada de atractivos naturales, como “El fin del mundo”, una serie de cascadas con aguas verde esmeralda, donde se realiza turismo aventura como el torrentismo, rapel y senderismo. Me invitaron a pasar la noche en Paway centro ecoturístico, acá cerca de Mocoa, en Putumayo. Mariposas, monos y papagayos en libertad. Una casa en un árbol a 25 metros de altura, donde dormir. Prometen noche tranquila al sonido del río y grillos. Ya decía yo que está bueno prolongar la infancia.

MIS HIJOS, LAS FARC Y EL PAPA FRANCISCO

Se acaba mi quinta visita a Colombia saliendo por la selva, algo que hace mucho esperaba. Sé que fue más breve de lo imaginado pero, además de intensas, estas dos semanas me regalaron emociones muy fuertes, reencuentros y despedidas que nunca olvidaré. Y la posibilidad de haber conocido la selva amazónica colombiana, la única región natural junto a la costa pacífica que me faltaba conocer.
Desde Norte de Santander, pasando por Bogotá, hasta el Putumayo, he recibido mucho cariño y he visto desde dentro mitos y secuelas del conflicto armado, que en ésta última zona aún está activo y que, con tanta sangre, ha servido para preservar la geografía de la depredación que trae el “progreso”.
Dios quiera, pronto se de paso a la paz definitiva que merecen los humildes que habitan esta tierra de sorprendentes encantos naturales, encantos hasta ahora ocultos para el gran turismo.
Me voy bajo una persistente lluvia, Símbolo de vida y abundancia de este ríncón vírgen de Sudamérica.

Demostrarle a los hijos que los sueños están para ser cumplidos es parte fundamental de la responsabilidad de padre.
Por otro lado, ser padre es el viaje más lindo que me ha regalado la vida.
Por eso los próximos pasos del Camino deseo que sean los siguientes:
Hoy entro a Ecuador, noveno país visitado en esta etapa. De allí tendré dos opciones. Navegar por el río Napo hacia Iquitos y de allí seguir hacia Manaos atravesando la Amazonia en dirección al Matto Grosso y entrar luego a Paraguay. O subir a Los Andes para bajar via Perú y Bolivia, también en dirección a Paraguay. Porqué busco que ambas opciones confluyan en Paraguay? Para ver al Papa Francisco el 12 de Julio y desde allí llegar a Buenos Aires el 18, cuando empiezan las vacaciones de invierno y puedo compartir con mis hijos el reencuentro a días completos.
Hasta ahora me he dejado llevar. A casi seis meses de viaje ya está bueno verlos y compartir el aprendizaje con ellos. No sé si será posible, los tiempos los decide el destino. La aventura no termina, vamos Camino a Veritvania.

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